Colombia: Adenda al Plan de Respuesta Humanitaria - Terremoto agosto, 2026
Country: Colombia Source: UN Office for the Coordination of Humanitarian Affairs Please refer to the attached file. 1. Situación general El 10 de agosto de 2026, un terremoto de magnitud 7,4 sacudió Colombia, con epicentro en San José del Palmar, departamento de Chocó, afectando gravemente las regiones central y occidental del país. El sismo se produjo a las 7:34 a.m. y fue seguido por una actividad sísmica sostenida: al 12 de agosto se habían registrado 103 réplicas, incluidas seis de magnitud superior a 3 y una de magnitud superior a 4, todas localizadas en San José del Palmar. Los impactos más severos se han concentrado en los departamentos de Risaralda, Valle del Cauca, Chocó y Caldas, así como daños en Antioquia, Quindío, Cundinamarca, Huila, Tolima, Cauca, Putumayo, Norte de Santander y Bolívar, aumentando la extensión total reportada a 15 departamentos y 472 municipios. El terremoto ha provocado importantes pérdidas humanas, riesgos de desplazamiento y daños significativos en viviendas e infraestructura esencial. Según datos oficiales, al menos 292.043 personas, equivalentes a 123.789 familias, han resultado afectadas, incluyendo personas fallecidas, heridas o desaparecidas, así como aquellas cuyos hogares, servicios y medios de vida se han visto interrumpidos. De acuerdo con los reportes más recientes del 18 de agosto, 304 personas habían perdido la vida y 4.548 habían resultado heridas. Los daños a las viviendas son extensos: 134.342 viviendas han sufrido afectaciones y 29.554 han sido destruidas, dejando a numerosas familias sin condiciones seguras para regresar a sus hogares e incrementando las necesidades de alojamiento temporal, artículos domésticos esenciales, agua y servicios de protección. El impacto va más allá de las viviendas y afecta los servicios públicos de los que dependen las comunidades para recuperarse y estabilizar sus condiciones de vida. Los reportes dan cuenta de 267 edificios residenciales colapsaron; además, 3.443 instituciones educativas, 303 establecimientos de salud y 3.905 centros comunitarios han resultado afectados, mientras que 86 sistemas de abastecimiento de agua han sufrido daños. Adicionalmente, 413 vías se han visto afectadas en todo el país. Los servicios de electricidad, agua potable, salud y conectividad continúan interrumpidos o presentan funcionamiento intermitente en varias ciudades. Estas afectaciones están ralentizando las evaluaciones, dificultando el acceso a las zonas afectadas e incrementando los riesgos para las familias ya expuestas a réplicas, estructuras inseguras y acceso limitado a servicios básicos. Las operaciones de respuesta comenzaron de manera inmediata bajo el liderazgo del Gobierno Nacional y del Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres (SNGRD). Las labores de búsqueda y rescate continúan en marcha y han permitido el rescate de 332 personas, mientras las autoridades siguen brindando asistencia inmediata y consolidando información a través de la Sala de Crisis. El Comité Nacional para el Manejo de Desastres coordina las acciones con entidades nacionales, departamentales y municipales, y los Puestos de Mando Unificado (PMU) permanecen activos para monitorear los impactos, priorizar necesidades y orientar las decisiones operativas. Los socios humanitarios están ampliando rápidamente el apoyo complementario para atender las brechas más urgentes de la respuesta liderada por el Gobierno. Las agencias de las Naciones Unidas, organizaciones no gubernamentales internacionales, nacionales y locales han comenzado a pre posicionar capacidades y desplegar equipos en las zonas más afectadas, particularmente en Quibdó, Cali y Buenaventura, Risaralda y Caldas. Los clústeres de Salud; Alojamiento y Asentamientos; Agua, Saneamiento e Higiene; Seguridad Alimentaria; Protección; y Educación del Equipo Humanitario de País han sido activados y están coordinando los esfuerzos de respuesta sectorial con sus contrapartes nacionales y locales. Las evaluaciones rápidas continúan ampliándose para aclarar las necesidades y orientar las prioridades de la respuesta. Los socios humanitarios siguen desplegando equipos, pre posicionando capacidades y apoyando los análisis sectoriales en las áreas más afectadas, mientras persisten importantes brechas de información en municipios rurales y de difícil acceso. Adicionalmente al terremoto, las comunidades del departamento del Cauca están enfrentando impactos humanitarios relacionados con emisiones de gases y ceniza derivadas del incremento de la actividad volcánica del volcán Puracé. Asimismo, en el departamento de Casanare, graves inundaciones han afectado a más de 40.000 personas durante el último mes; a este escenario se suman incendios forestales en algunas zonas como parte de la sequía que empieza a evidenciarse en el marco del desarrollo del Fenómeno de El Niño. Por otro lado, se han incrementado las acciones de fuerza pública por la política de seguridad del nuevo gobierno, principalmente en los departamentos generando doble afectación humanitaria para algunas comunidades principalmente de la región pacífica del país. Dada la magnitud y gravedad de la emergencia, se están movilizando recursos adicionales por parte de los donantes humanitarios para posibilitar una respuesta rápida y multisectorial centrada en salvar vidas y atender las necesidades más inmediatas. En apoyo a la respuesta inicial, el Coordinador del Socorro de Emergencia, Tom Fletcher, anunció una asignación de 5 millones de dólares del Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF, por sus siglas en inglés). Estos fondos ayudarán a los socios humanitarios a reforzar la asistencia urgente mientras continúan las evaluaciones y se ajustan las prioridades de respuesta en coordinación con las autoridades nacionales.
2026-08-20 00:06:12