Pablo Favarel: "El equipo tuvo la visión para ir todo el tiempo por más"
Liga Nacional Favarel, autor de un gran equipo campeón (LNB Contenidos) El entrenador del Gimnsaia repasó con Básquet Plus la consagración, la temporada y el trabajo desde lo colectivo para formar a un gran equipo campeón. Pablo Favarel fue uno de los nombres esta temporada de la Liga. Desde el exterior, el entrenador rosarino llegó a Gimnasia y construyó una obra maestra colectiva para llevar al equipo comodorense a ser campeón. - Una semana de campeón de liga nacional. ¿Qué se siente eso, lo pudiste poner en palabras? . Parece raro que ya pasó una semana, pero al mismo tiempo no hubo mucho espacio para estar pensando nada, porque inmediatamente me incorporé a la selección para las ventanas. Así que todavía estoy digiriéndolo, te diría. -¿Cómo viviste ese día? ¿Te lo permitiste disfrutar o justamente esta vorágine te lleva a, bueno, lo dejo para cuando, la semana que viene, básicamente, cuando ya terminen con la ventana? . Lo pude disfrutar porque Pablo (Prigioni) me dio unos días antes de sumarme a la selección, así que tuvimos la oportunidad de hacer un cierre con el equipo, despedirnos entre nosotros, con el cuerpo técnico, los jugadores y la dirigencia. - Te quiero llevar esos últimos minutos de partido. En ese juego 6, ¿en qué momento te sentiste campeón? . El sexto partido fue parejo hasta cierto punto, y creo que lo empezamos a quebrar en el final, pero sí veía que estaba en el camino que nos convenía a nosotros, que el que el score estaba bajo, que defensivamente el equipo estaba muy conectado, que a Quimsa le costaba anotar y que, si bien nosotros no estábamos en la mejor noche ofensiva tampoco, ese ritmo de juego, ese control lo teníamos nosotros. -¿Qué hablaron después de ese quinto juego donde Quimsa dominó? . La idea fue no dramatizar tanto. Nosotros éramos conscientes que habíamos tenido una muy mala noche y que Quimsa había jugado en un muy buen nivel porque nosotros se lo habíamos permitido y que, independientemente de todo, si bien habíamos perdido la ventaja de 3 a 0, todavía estábamos 3 a 2 arriba. Si previo a la serie nos contaban que íbamos a estar 3 a 2 arriba teniendo el 6o juego en casa, lo hubiéramos firmado todos seguramente. Teníamos que hacer borrón y cuenta nueva, teníamos que recuperar nuestra identidad, que habíamos perdido en ese 5o juego donde no habíamos sido nosotros, que teníamos que volver a nuestra esencia, y eso era básicamente esforzarnos más que Quimsa, pelearlo más que Quimsa, jugar más físico que Quimsa y, evidentemente, también plantearlo desde el costado defensivo. -¿Cuáles serían esas claves que vos enumerarías en estas finales? . En primer lugar la defensa. De 6 partidos que jugamos, solamente hubo un partido donde nos convirtieron más de 80, cuando Quimsa venía de anotarle 91 puntos a Boca en la semifinal final, y de los 6 partidos de la final, en 2 Quimsa terminó en menos de 60. En segundo lugar la intensidad y la energía, que me parece que de 6 partidos lo tuvimos en 5, menos en el juego 5, y 2, de esos 5 partidos solamente se nos escapó el 4o en suplementario. Y después la entrega, que me parece que también, salvo el juego 5, que no fue el caso, el equipo tuvo tanta entrega que dominó un montón de aspectos, entre ellos el del rebote defensivo, que Quimsa venía siendo muy peligroso en lo que era su rebote de ataque y lo pudimos controlar. -¿Qué valor le das a este equipo en el sentido de lo colectivo? Hace mucho no había un campeón tan colectivo donde no haya tengo recuerdo de un equipo tan colectivo en el que no haya una figura que resalte. . El valor colectivo que le doy es el 100%. En ningún momento armamos un equipo con un jugador de una jerarquía por encima de la media, porque no pudimos, y siempre fuimos conscientes de nuestras limitaciones, y sabedores de que, si queríamos hacer de esta temporada algo especial, teníamos que priorizar todos lo colectivo por sobre lo individual. Así lo hicieron los jugadores y lo hicieron de tal manera que después nos terminamos volviendo impredecibles, porque no teníamos a nadie que con consistencia nos anotara 20 o más puntos por noche. El aporte venía de varias manos, y eso terminó siendo beneficioso a la larga, porque hizo que en cada partido se destacaba alguien distinto y eso nos volvía más difícil de scoutear. - La elección del MVP debe haber sido de las más complejas, porque fue Carrasco, pero pudo haber sido cualquiera. . Es una muestra clara de que de que esto fue un equipo de principio a fin y que en ningún momento hubo un jugador con una jerarquía suficiente como para ser tan superior a los demás y que el mérito es colectivo, porque me parece que lo de lo de Carrasco está bien elegido, pero concuerdo con vos, podría haber sido Carabalí, podría haber sido Cisneros, podría haber sido Dato, podría haber sido Rivero. Todos jugaron a un gran nivel, jugaron por encima de su media normal y estuvieron a la altura en situaciones de presión y en situaciones de tener que dar un paso más adelante para para que el equipo se terminara consagrando. -¿Qué importancia le das a la experiencia de Cosolito y de Horton en un equipo con tanta juventud? . Le doy muchísimo valor, pero principalmente porque los 2 deportivamente hablando quizás no tuvieron todo el protagonismo que podrían haber tenido, y ellos siempre lideraron con el ejemplo. Si tenían más o menos minutos, ellos seguían siendo muy altruistas y seguían empujando y aconsejando y guiando y buscando el interés colectivo por sobre lo que ellos estuvieran haciendo o no en la cancha. Tanto Cosolito como Horton fueron excelentes apoyos para el equipo, sobre todo en los momentos más difíciles. - Cuando te llamaron para para agarrar Gimnasia, ¿cuál era el objetivo inicial? . El objetivo inicial era, por lo menos, repetir lo del año pasado y, como máximo, superarlo de la manera que pudiera. En la emporada pasada Gimnasia perdió 5o juego en reclasificación con Ferro, entonces queríamos entrar a playoffs y superar una fase de las series que nos tocaran. Eso lo hicimos, creo, inclusive antes, porque entramos entre los primeros 4 y eso nos clasificó directamente a cuartos de final. A partir de superar lo del año pasado, las metas fueron muy cortas y era simplemente enfocarse en el juego próximo que teníamos, tratar de hacer lo mejor posible Cada juego que pudiéramos sacar nos iba a depositar en una situación mejor y más desafiante, y el equipo tuvo la visión como para ir todo el tiempo por más. - Previo a la final hablamos de que la llegada de Carabali les dio el salto de calidad, dice, como para sentirse candidato. ¿En qué punto vos sentiste que la identidad que vos pretendías darle a este equipo la habías conseguido plasmar? . Hubo muchos momentos en la temporada, noches de grandes triunfos. Bueno, apenas llegó Bryan, le ganamos a San Lorenzo por 20 puntos, y nosotros veníamos sufriendo varias derrotas por pocos puntos, y eso nos dio una renovación de confianza. Hubo un gran partido con Quimsa en Comodoro antes del receso de Navidad, que también nos demostró que éramos competitivos. Hubo una racha de victorias consecutivas, varias de ellas muy importantes, la gira por Corrientes y Formosa, que ganamos los 3 partidos, el triunfo contra Oberá de visitantes en suplementario, todo eso fue construyendo una identidad que en ese empezamos a sentir que no importa quién estaba enfrente, le podíamos ganar. -¿Cuánto te sorprendió esa dupla interna en la que entraba Carabalí y rendía y entraba Rivero y también rendía, hasta teniendo en varios momentos más minutos? . Rivero hizo una tremenda temporada. Inclusive cuando, antes que llegue Carabalí, Rivero fue en ese lapso titular en algunos partidos, porque ya venía demostrando tener muy buen rendimiento, capacidad y potencial, y me parece que lo fue consolidando con el paso del tiempo. Su temporada regular tenía picos muy altos y después bajaba, pero llegados los playoffs tuvo muchísimos grandes momentos. Eso hizo que la dupla con Carabalí en la posición no se resintiera en ningún momento en ninguno de los dos costados de la cancha. Incluso Rivero tuvo una final que podría haber sido considerado candidato a MVP. Carlos demostró muchísimo repertorio, porque en el primer partido donde Quimsa jugó una defensa agresiva de pick and roll, se encargó de distribuir el juego de una manera fenomenal para lo que es un pivot. Y en los demás partidos tuvo mucha presencia, y en el juego 6 lo hizo tan bien que terminó jugando más que Carabalí porque estaba muy sólido la cancha. -¿Te preocupaste fuerte en la temporada en algún momento? . Nosotros tuvimos un arranque malo porque perdimos 4 seguidos en los primeros 5, pero lo que yo veía en ese momento que el equipo perdía, pero era muy competitivo. Ahí el equipo compitió y estábamos cerca de ganar, y yo veía que si que si ganábamos, nos íbamos a poder poner bien, pero necesitábamos salir de ese bache. Después vino el partido con instituto en Córdoba, que fue uno de los que menos competimos, estábamos diezmados, con varias lesiones, ese fue uno de los puntos más bajos. Pero cuando empezamos a salir, rápidamente nos pusimos bien, y después el equipo siempre tuvo ambición, no es que se mareó ni tuvo miedo escénico. En todo momento el equipo siguió confiando que no éramos menos que nadie y que queríamos hacer una temporada especial. A partir de eso fuimos construyendo el camino. -¿Qué pensabas de Gimnasia antes de llegar y cuánto te cambió ahora ese pensamiento? . Yo me dejé guiar mucho por lo que me dijeron Fernando Duró y por Nico Casalánguida, en cuanto que era una estructura organizada, que la dirigencia trabajaba bien y uno podía hacer su labor con tranquilidad, que tenía jugadores para un equipo competitivo y que era un muy buen lugar para hacer mis primeras armas como entrenador principal dentro de Argentina. Y eso fue lo que me encontré, para muestra basta que cuando perdimos 4 partidos seguidos, la dirigencia lo que hizo fue salir a buscar mayor presupuesto, lo consiguió y ahí fue que trayendo a Carabalí, inclusive a Banks y después, por último, a Horton. -¿Qué importancia le diste a la localía? . Nos había dado mucha bronca haber perdido con Olímpico y con Formosa al principio del torneo. Era una localía que sabíamos fuerte, y después, cuando nos empezamos a acomodar, perdimos un partido con Oberá en diciembre, y después hasta el final de la fase regular con Instituto no perdimos más de local. Y después los playoffs, si no fuera por ese partido que perdimos en suplementario con Quimsa, que íbamos ganando por 16 puntos, hubiéramos terminado invictos. Mucho de eso tiene que ver la gente, la pasión, la energía que contagian, esa seguridad que nos dan de que van a estar ahí haciendo mucho esfuerzo por para que a nosotros nos vaya bien y nosotros sentimos ese impulso. -¿Qué podés decirme de Sebastián Carrasco, el inesperado MVP? - Sebastián es un jugador que venía de Chile de dominar la competencia, salir campeón y ser MVP. Eso no significaba que nosotros esperáramos que venga a dominar la competencia, a ser campeón y a ser el MVP de la final, Pero sí sabíamos que Sebastián era un jugador con unas características especiales, que era un base armador agresivo en el costado ofensivo, que tenía capacidad de anotación, y que era un jugador que estaba acostumbrado a cargar con el equipo y absorber situaciones de presión. El año fue largo para él, él hizo una apuesta por venir a probarse una competencia más exigente, estuvo lesionado, eso lo tuvo mucho tiempo afuera del equipo, después volvió, paulatinamente fue creciendo, y después lo que hizo en los playoffs me parece que fue mostrar lo que es su esencia, un jugador ganador, porque está acostumbrado a estar en situaciones de presión y que y que no tiene miedo de tomar las responsabilidades. Alejandro Malky / alejandromalky@basquetplus.com En X: @basquetplus En X: @alemalky Etiquetado como: Basquet Plus Liga Nacional Gimnasia Pablo Favarel
2026-07-01 20:55:00