En 2010, EE.UU. la deportó a México. Desde entonces ayuda a migrantes en la frontera: "Voy a seguir hasta que ya no pueda"
A sus 66 años, Esther Morales Guzmán, originaria de un pueblo de Oaxaca “como de cuento”, dice sentirse con “mucha fortaleza, mucha energía” para seguir trabajando. Su labor está lejos de ser sencilla. Cada semana, cocina diversos platillos, ollas llenas de espagueti, frijoles, arroz o guisados, para luego salir a las calles de la ciudad fronteriza de Tijuana en su auto y entregar “comida calientita” en albergues para migrantes en situación de tránsito o deportados.
2026-09-29 20:06:42