El gasto sanitario no deja de crecer. Al envejecimiento de la población y el aumento de crónicos se suma, según advierte el Sergas, «la presión inflacionista y la existencia de las reglas de gasto». Esto ha obligado a la Consellería de Sanidade a incluir entre los objetivos que marca a sus áreas sanitarias para 2026 topes tanto en el gasto en recetas como en farmacia hospitalaria, además de ponerles límites a la compra de suministros mediante la fórmula de contratos menores, que no salen a licitación y, por lo tanto, suelen resultar más caros.
2026-02-06 06:25:33