En Nepal, tres semanas después de las devastadoras inundaciones que dejaron más de 1.403 muertos y más de 6.100 desaparecidos, las necesidades siguen siendo numerosas. Varios miles de sobrevivientes lo han perdido todo: a sus seres queridos, pero también sus hogares, sus tierras, sus trabajos y sus ahorros. El gobierno nepalí ha anunciado un programa de becas para garantizar la educación de los niños huérfanos o desplazados a causa de la catástrofe. Muchos de estos niños presenciaron las inundaciones mortales y necesitan apoyo psicológico. En un centro de acogida temporal en Bidur, una ciudad afectada por la catástrofe en el distrito de Nuwakot, a unos cincuenta kilómetros de Katmandú, los profesionales intentan brindar apoyo a los niños.
2026-09-18 13:44:03