El verano ofrece una gran variedad de frutas y verduras frescas, y para aprovechar sus beneficios no basta con elegirlas bien: la forma en que las preparamos y combinamos puede marcar una gran diferencia en la cantidad de nutrientes que obtenemos. En el caso de las frutas, opciones como sandía, melón, frutillas o piña mantienen mejor su vitamina C y sus antioxidantes cuando se consumen frescas y recién cortadas. Por eso, prepararlas al momento ayuda mucho más que dejarlas picadas por horas o convertirlas en jugo. Con las verduras pasa algo similar, las preparaciones crudas o con cocciones muy breves
2026-02-03 10:42:49